¿Se acabará “el amor” entre los mexicanos y el efectivo? La tecnología contactless puede lograrlo

Adriana Rodríguez Canales

17 junio, 2021

 

¿Sabías que en cada una de los 37 mil millones de células que tenemos en nuestro cuerpo, habitan alrededor de 10 bacterias? Y no sólo eso, ¿sino que nuestro cuerpo hospeda a cerca de 60 mil millones de virus y otros miles de millones de hongos? Seguro después de conocer estos datos empezarás a preguntarte qué tan necesario es el contacto con otros seres humanos, ¿o no?

En nuestra interacción diaria con personas, animales, objetos y el medio ambiente, el intercambio de microrganismos se da de manera natural y en la mayoría de las veces puede resultar benéfico, ya que estimula nuestras defensas y puede prepararnos en caso de que estemos expuestos a una cantidad que pueda ser perjudicial para nuestra salud.

El problema viene cuando estamos en contacto con una bacteria o virus que nuestro cuerpo no identifica, lo que puede enfermarnos de gravedad o generar una respuesta exagerada por parte de nuestro sistema inmunológico, que también puede llevarnos a la muerte.

Esto es justo lo que ha pasado con la pandemia de covid-19 y por la que la principal recomendación siempre ha sido guardar una sana distancia y evitar salir de casa, ya que se identificó que el virus podía sobrevivir el tiempo necesario para infectarnos en el aire, en superficies, en diferentes materiales y hasta en el dinero, que puede llegar a albergar hasta 24 mil tipos de microbios, según un estudio del Centro de Genoma y Biología de Sistemas de la Universidad de Nueva York, publicado en 2017.

Aunque en México tenemos un especial aprecio por el efectivo -debido en gran parte al bajo nivel de bancarización en el país- y de hecho su uso no ha disminuido durante la contingencia, sí se ha observado una apertura entre los usuarios para explorar nuevos métodos de pago, sobre todo aquellos que limitan al mínimo la interacción con otras personas.

De acuerdo con el Reporte Mundial de Pagos 2020 de Capgemini, para 2023 se prevé que la adopción de medios de pagos digitales en Latinoamérica crecerá 6%, después de que en el periodo 2018-2019 se registraron 52 mil 600 millones de transacciones en la región.

Durante el confinamiento, más del 38% de los usuarios de servicios digitales descubrieron un nuevo proveedor de pagos electrónicos, y en el 68% de los casos la banca por internet y las transferencias directas continúan como el método más utilizado.

Aunque las tarjetas siguen liderando el mercado de pagos sin efectivo, con el 72% del total de las transacciones, las tarjetas sin contacto han crecido un 32% en el último año; mientras que los denominados pagos invisibles, es decir, a través de cuentas que están ligadas a aplicaciones como Uber y Amazon, han crecido 51%.

Asimismo, el 30% de los consumidores están usando ya los servicios de pago de compañías multinacionales como Google, Amazon, Facebook, Apple y Alibaba, y el 50% utiliza los sistemas de neobancos.

Además, el 64% de los usuarios prefiere los pagos sin contacto y un 48% de los encuestados opta por el uso de las billeteras digitales, incluidos los pagos con código QR. Se espera que para el 2024, los usuarios de billeteras digitales se incrementen de 2,300 millones a 4,000 millones en el mundo.

“En la medida en que las instituciones financieras y los comercios en México generen la infraestructura necesaria para que los usuarios puedan pagar a través de opciones digitales, podremos ver una disminución en el uso del efectivo. Pero para que eso suceda, es necesario que se implementen iniciativas que impulsen la bancarización en el país y que se garanticen que las transacciones digitales son seguras, es decir, que el usuario no sufrirá un fraude. Esto se puede lograr con el respaldo de la tecnología biométrica”, señaló Adolfo Loera, presidente del Consejo de Administración de Biometría Aplicada.

“Si por ley todos los bancos han tenido que generar identidades digitales de sus clientes, es necesario que expandan los beneficios de la tecnología biométrica y ofrezcan a los usuarios alternativas de pago seguras, prácticas y confiables, no sólo porque es una tendencia producto de la pandemia, o porque en general el uso de efectivo es riesgoso (permite la proliferación de operaciones ilícitas como el lavado de dinero y la evasión de impuestos, entre otras) y tiene altos costos operativos, sino porque así lo exigirá la economía digital del futuro. Una organización que no se digitaliza, puede llegar a perder hasta un 30% de su cartera de clientes en los próximos años”, reiteró.

Una de las iniciativas más ambiciosas que ha implementado en el sistema financiero mexicano es el sistema de cobros y pagos digitales CoDi, del Banco de México (Banxico), que tras año y medio de operación ya engloba 8 millones 642 mil 387 cuentas. Sin embargo, en este mismo periodo, sólo se han llevado a cabo 2 millones 83 mil 933 operaciones. Tanto los bancos como Banxico han dicho que la baja penetración del CoDi en el marco de la pandemia se debe a que no se ha tenido la oportunidad de salir a la calle a enrolar clientes y, sobre todo, más negocios.

“Estas brechas también pueden cerrarse con la tecnología biométrica. A través de nuestra solución EMI Plus, las instituciones podrían implementar estrategias de onboarding digital, en donde pueden seguir el proceso de enrolamiento a distancia, a través de una aplicación amigable y segura para los usuarios, y que así no se pause el avance que está teniendo la tecnología contactless en el país”, reiteró Loera.

Quizás también te interese leer…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *