Cómo los servicios en la Nube pueden incrementar la productividad de tu Pyme

 

Los servicios de seguridad instalados en la Nube no sólo son más ágiles en su implementación, sino además son mucho más accesibles para pequeñas y medianas empresas (Pymes), ya que sus costos de instalación y mantenimiento son menores en comparación con los que requieren una infraestructura física.

“En el software como servicio (SaaS), las responsabilidades subyacentes de la instalación y el mantenimiento del software recaen en el proveedor de SaaS, no en el usuario final. Esto nos permite implementar soluciones tecnológicas en las Pymes que antes eran exclusivas para los grandes corporativos”, explicó el presidente del Consejo de Administración de Biometría Aplicada, Adolfo Loera.

Ante ello, la implementación de una solución en la Nube para una Pyme con una operación sencilla puede llevar una semana, mientras que en una on-premise, es decir, aquella que conlleva la instalación de una infraestructura física más compleja, puede requerir entre 3 y 6 meses de trabajo.

Además, respecto a los costos, estos también serían mucho más bajos, ya que no requiere una infraestructura física para operar, como un servidor y hardware adicional compatible, y sólo necesitarían una conexión a Internet, lo que reduce significativamente la inversión. “En cuestión de mantenimiento, hay que considerar la obsolescencia de la tecnología, la cual debe renovarse cada 3 o 4 años”, indicó Loera.

Recalcó que una tecnología no es mejor que otra, sino que responden a necesidades de operación y recursos diferentes. “La tecnología on-premise está diseñada para grandes corporativos que realizan millones de transacciones por minuto y que requieren un control directo a la configuración, uso y seguridad de sus datos. Una vez que se enfrentan a la obsolescencia de la tecnología, muchos optan por contratar un SaaS para subsanar las deficiencias que pudieran estar presentando. Pero una tecnología on-premise es demasiado para una Pyme, que más bien demanda una escalabilidad gradual del servicio, contrataciones flexibles, una disponibilidad garantizada, reducción de costos en implementación y mantenimiento, y al final pagar sólo por lo que en realidad utiliza. Esto lo encuentra en la Nube”, explicó.

El experto en identidad digital señaló que la transformación digital en las empresas ya se venía gestando desde antes de la pandemia de covid-19, pero se aceleró a raíz de la contingencia, lo que está generando presión para que las organizaciones adquieran herramientas que las ayuden a enfrentar el nuevo entorno de los negocios.

“Hoy enfrentamos un entorno VICA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad), donde interactúan tecnologías como la inteligencia artificial, el big data, el blockchain, la red 5G y el Internet de las Cosas, que impulsan la creación de una gran cantidad de información digital y, a la vez, promueve y se nutre de nuevas interacciones digitales. Todo esto está generando un sinfín de variables en nuestros negocios, a las que debemos responder con agilidad y con un enfoque total en el cliente”, resalta Loera.

De acuerdo con consultoras como Kantar y Capgemini, las ventas online tuvieron un incremento de 500% a raíz de la pandemia, mientras que el uso de las tecnologías sin contacto tuvo un alza de 77% y se prevé que la tendencia continúe, con un incremento de 62% cuando la contingencia termine. Además, el 66% de los consumidores de todo el mundo ya prefiere utilizar aplicaciones móviles en lugar de alternativas que requieren contacto, incluso cuando ya han acudido a una sucursal.

Sin embargo, el incremento en las interacciones digitales también ha traído como consecuencia un aumento en los fraudes empresariales, lo que hace particularmente vulnerable a las Pymes. Según PwC, el 47% de las empresas en el mundo ha sufrido un fraude en los últimos 24 meses, con un promedio de 6 incidentes por empresa. Aunque hay compañías que han llegado a perder hasta 50 millones de dólares por estos ilícitos, sólo el 56% realizó una investigación al respecto.

En el caso del cibercrimen, se encuentra como la segunda variante de fraude más popular, con una afectación en el 34% de las compañías, y sólo detrás del fraude al cliente, con un impacto en el 35% de las organizaciones.

Las industrias que son altamente vulnerables a los ciberataques son las dependencias gubernamentales, con una incidencia del 17%; la industria de salud con un 16%, así como la tecnología y las telecomunicaciones, con un 20%. Aunque los fraudes cibernéticos no son la modalidad principal en sectores como el consumo y los servicios financieros, tiene una presencia importante dentro de sus operaciones, con un 16 y 15%, respectivamente.

Loera recalcó que el uso de tecnología en la nube, específicamente aquellas que cuenta con el respaldo del reconocimiento biométrico como Identitum Cloud o EMI Plus, de Biometría Aplicada, no sólo evitaría pérdidas económicas a las Pymes -se estima que el 65% de las compañías en América Latina no se recupera después de sufrir un fraude- sino además las ayudaría a adaptarse a la nueva realidad económica y de consumo, convirtiéndose en su principal aliado para resarcir el impacto que ha tenido la pandemia en el flujo del negocio.

“La identificación digital no sólo protege a la empresa de posibles ataques tanto externos como internos, sino que además impulsa su productividad, al evitar uso de documentación apócrifa; facilita el registro de datos, reduciendo el tiempo de captura y los errores; promueve la cultura paperless y, quizá lo más relevantes en estos tiempos de distanciamiento social: se pueden llevar a cabo estrategias de onboarding digital, que permite fidelizar a los clientes cautivos y atraer nuevos con programas de fidelidad, otorgamiento de créditos, pagos digitales, creación de expedientes digitales, agenda de citas en línea, firma de contratos digitales, entre otros aplicativos”, señaló.

Entre los beneficios de la implementación de biométricos dentro de la operación a distancia de una compañía podemos destacar:

  • Programas de lealtad: la solución permite registrar al cliente a distancia y tras la validación biométrica, se autorizan promociones y beneficios personalizados.
  • Compras seguras en línea: tras un registro previo del cliente, se debe validar su ingreso a la app de compras con una biometría (huella o rostro) y tras elegir sus productos, debe darse un segundo reconocimiento biométrico para autorizar el pago.
  • Expedientes digitales para la contratación de personal: la solución genera una captura ágil y sin errores de la documentación y los datos del aspirante, además de que permite autenticar la validez de los documentos presentados. Posteriormente, dará acceso al aspirante a través de sus biometrías para que lleve a cabo una evaluación de competencias en línea.
  • Servicios para almacenes: permite la validación biométrica para acceder a oficinas y bodegas; asigna artículos específicos por colaborador dependiendo su identidad; permite dar un seguimiento a la distribución de los productos y valida su entrega con la firma digital de quien entrega y quien recibe; controla el acceso y la lista de asistencia de colaboradores, y restringe el acceso a personal autorizado a zonas de alta seguridad.

“La ventaja de las soluciones de Biometría Aplicada como Identitum Cloud o EMI Plus es que se pueden ir agregando biometrías acorde a la necesidades del cliente, es agnóstica (permite la interoperabilidad con otros sistemas, procesos y hardware), puede personalizarse y tiene una administración centralizada”, concluyó Loera.

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