Así funcionan los sistemas biométricos que operan desde la nube

 

Artículo: Alejandro Montoya Martínez

Edición: Adriana Rodríguez Canales

 

¿Son seguros y eficientes los sistemas biométricos que operan desde la nube?

“La nube” es un término tecnológico que lleva ya varios años dando vueltas en el mundo digital y es una metáfora para nombrar a una red global de servidores que funciona como un único ecosistema. Hoy en día podemos encontrar prácticamente cualquier tipo de software en la nube, desde nuestro correo electrónico, aplicaciones de edición de fotografías e incluso datos relacionados con nuestras cuentas bancarias. La nube es, sin duda, una maravilla tecnológica de nuestros días, pero también representa uno de los mayores retos en materia de seguridad a nivel mundial.

De acuerdo con el estudio «Mercado biométrico como servicio por oferta, solución (reconocimiento de huellas dactilares, facial, iris, voz, palma y venas), rasgo (fisiológico, conductual), modalidad, tamaño de la organización, verticalidad, pronóstico regional y global para 2025», el mercado de los biométricos en la nube crecerá de 1,500 millones de dólares en 2020 a 3,700 millones de dólares para 2025.

Su sólido crecimiento se debe a que los servicios biométricos en la nube permiten que se guarden las características físicas (biometrías) de una persona (siguiendo un proceso seguro de empadronamiento, donde se calcula la calidad de cada biometría, se elimina la duplicidad de datos y se cifra la información que se almacenará en la base de datos), para posteriormente poder usarlas en procesos de autenticación.

Con ello hablamos de que los sistemas biométricos no sólo son convenientes, sino seguros, y aunque ofrecen muchas ventajas también presentan algunos retos en materia de autenticación. En primer lugar, tener un servicio expuesto públicamente nos hará sujetos de posibles ataques, por lo que deberemos contar con medidas de seguridad altas que impidan la caída de los servicios y el robo de la información.

En segundo lugar, este tipo de servicios son normalmente usados por múltiples clientes, lo que conlleva que nos hagamos los siguientes cuestionamientos: ¿cómo mantenemos la información separada de cada uno de ellos? ¿Cómo manejamos los casos de duplicados de una persona que está empadronada por un cliente diferente al que está haciendo el nuevo registro? ¿Qué estándares de información biométrica manejaremos?

Viendo estos problemas podríamos plantearnos otra pregunta: ¿por qué necesitamos biométricos en la nube?

El uso de biométricos como huellas dactilares, rostro, iris, venas, entre otros está siendo ampliamente adoptado tanto por gobiernos como por empresas privadas y, particularmente, en el sector financiero con las denominadas Fintech (Financial Technology), debido al alto grado de seguridad que ofrecen. Se estima que para 2020 se alcanzaron los 586 millones de clientes de bancos en el mundo que hacen uso de algún tipo de sistema biométrico que es ofrecido en la nube.

Así es como funciona: el servicio biométrico es hosteado en la nube, con todas las funciones para integrar una autenticación biométrica. Esta herramienta es entregada a través de un modelo de suscripción o a través de algún tipo de licenciamiento, accesible a través de Internet.

Sin embargo, para realizar una implementación correcta se debe contar con un grupo de expertos en la materia, lo cual no es asequible para cualquier organización pública o privada si se quiere hacer de manera independiente, ya que se requiere conocer el funcionamiento de múltiples fabricantes, así como tener el conocimiento técnico para la instalación, configuración, calibración y mantenimiento de esos sistemas. Esto aunado al hecho de que este tipo de sistemas genera mucha información, que es cara de almacenar y demanda mucho tiempo y cuidado en su manejo.

Es por eso ya existen algunos sistemas biométricos ofrecidos en la nube, la mayoría ofertados por los fabricantes de los mejores algoritmos biométricos del mundo; sin embargo, debemos tener en cuenta que estos buscan promover sus propios algoritmos, por lo que carecen de uno de los componentes básicos que deben tener este tipo de sistemas: ser agnósticos.

Por ello es importante contar con un buen sistema biométrico en la nube que pueda ofrecerse con otros servicios, llegando a un Biometrics-as-a-Service (BaaS) o Biométricos como servicios, lo que permite proporcionar servicios de autenticación de forma ubicua.

Un buen proveedor de servicios biométricos en la nube trae consigo la combinación de lo mejor de cada uno de los mundos:

  • El tiempo de aprovisionamiento del servicio es mínimo, es decir, suficiente para levantar y configurar de forma automática el servicio.
  • El servicio es por demanda.
  • Es altamente escalable.
  • Se tienen sistemas de redundancia de información a un costo relativamente bajo.
  • Es más barato que adquirir el hardware necesario para el funcionamiento de este tipo de sistemas.

 

Así, contar con un sistema de biométricos en la nube es una solución para los problemas de escalabilidad, disponibilidad, tiempo de aprovisionamiento y acceso para uso del servicio, aunque este tipo de servicios aún están en proceso de maduración. Para más información sobre los últimos avances en soluciones biométricas acérquese a Biometría Aplicada, somos una empresa con una trayectoria de más de 20 años de operación en México.

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